10/11/14

Fotos históricas: "Borges y Sábato, dos tigres de las letras argentinas"

"Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras..."

Nietzsche: Microcosmos y macrocosmos de la cultura

"Los mejores descubrimientos sobre la cultura los hace el hombre en sí mismo, cuando descubre allí la acción de dos potencias heterogéneas. Si un individuo siente un amor intenso hacia las artes plásticas, y hacia la música, y al mismo tiempo se ve arrebatado por el espíritu de la ciencia comprendiendo la imposibilidad de superar esa contradicción aniquilando una de estas poderosas tendencias y potenciando libre y plenamente la otra, no le quedará otro remedio que hacer de él un edificio cultural lo suficientemente amplio para que esas dos potencias puedan habitarlo, aunque lo hagan en alas opuestas, y alojar entre ellas a otras potencias mediadoras y conciliadoras, que dispongan de una fuerza preponderante para aplacar en caso de necesidad el conflicto nada más estallar. Ahora bien, este monumento cultural individual y personal se parecerá extraordinariamente al edificio de la cultura de períodos enteros y sumnistrará por analogía una serie ininterrumpida de enseñanzas a este respecto. Porque donde se ha desarrollado la gran arquitectura de la cultura, su tarea ha sido hacer que se concilien las fuerzas en conflicto, reagrupando a las otras potencias menos irreconciliables de un modo que se asegure su supremacía, sin tener por ello que reprimir ni encadenar a las primeras"
Friedrich Nietzsche "Humano, demasiado humano"

23/10/14

Músicos del Mes: Octubre: INXS " I´m just a man" (subtitulado)


Silvina Ocampo, poema "Canto"







¡Ah, nada, nada es mío!
Ni el tono de mi voz, ni mis ausentes manos,
ni mis brazos lejanos.
Todo lo he recibido. Ah, nada, nada es mío.
Soy como los reflejos de un lago tenebroso
o el eco de las voces en el fondo de un pozo
azul cuando ha llovido.
Todo lo he recibido:
como el agua o el cristal
que se transforma en cualquier cosa,
en humo, en espiral,
en edificio, en pez, en piedra, en rosa.
Son distinta de mí, tan diferente,
como algunas personas cuando están entre gente.
Soy todos los lugares que en mi vida he amado.
Soy la mujer que más he detestado
y ese perfume que me hirió una noche
con los decretos de un destino incierto.
Soy las sombras que entraban en un coche,
la luminosidad de un puerto,
los secretos abrazos, ocultos en los ojos.
Soy de los celos, el cuchillo,
y los dolores con heridas, rojos.
De las miradas ávidas y largas soy el brillo.
Soy la voz que escuché detrás de las persianas,
la luz, el aire sobre las lambercianas.
Soy todas las palabras que adoré
en los labios y libros que admiré.
Soy el lebrel que huyó en la lejanía,
la rama solitaria entre las ramas.
Soy la felicidad de un día,
el rumor de las llamas.
Soy la pobreza de los pies desnudos,
con niños que se alejan, mudos.
Soy lo que no me han dicho y he sabido.
¡Ah, quise yo que todo fuera mío!
Soy todo lo que ya he perdido.
Mas todo es inasible como el viento y el río,
como las flores de oro en los veranos
que mueren en las manos.
Soy todo, pero nada es mío,
ni el dolor, ni la dicha, ni el espanto,
ni las palabras de mi canto.

13/10/14

Función del arte durante la edad media


Las obras de arte medievales surgieron en un contexto en el que no existía el concepto de arte como fin en sí mismo ni el de la belleza como su objetivo, ni si quiera el concepto mismo de artista o de bellas artes (sino el de artes mecánicas, diferenciadas de las liberales). El objeto artístico medieval tenía, en el seno de la sociedad en que era producido, un carácter básicamente funcional. Para el medievalista francés Georges Duby, la obra de arte medieval cumplía fundamentalmente tres cometidos:
- Ser una ofrenda a Dios, a los santos o a los difuntos, con el fin de obtener su gracia, su indulgencia, etc. Es por ello que el hombre medieval (incluso aquellos, como San Francisco de Asís, que promovían la pobreza) no dudaba de la legitimidad de la riqueza de los adornos de las iglesias, monasterios u otros lugares de culto, puesto que esta riqueza era vista como una ofrenda necesaria a Dios, para la cual eran necesarios los mejores materiales y las mejores técnicas.
- Ser intermediaria entre el mundo sobrenatural y el humano, haciendo visible en este las realidades divinas, según la máxima paulina per visibilia ad invisibilia (a través de lo visible hacia lo invisible). Se suele atribuir a las imágenes medievales una función pedagógica: explicar los dogmas de la fe cristiana y la historia sagrada a los iletrados (el catecismo de piedra), si bien no todos los expertos están de acuerdo sobre este punto.
- Ser una afirmación de poder: por un lado, del poder de Dios y de la Iglesia (el poder religioso); por otro, del poder político (emperadores, reyes, y las mismas instituciones eclesiásticas). A finales de la Edad Media van surgiendo en otros agentes sociales los medios suficientes para encargar obras de arte (la burguesía).

Imagen: Vitrales góticos medievales de Saint Denis