6/6/14

"Dreamland" - de Edgar Allan Poe

I

En una senda abandonada y triste
que recorren tan sólo ángeles malos,
una extraña Deidad la negra Noche
ha erigido su trono solitario;
allí llegué una vez; crucé atrevido
de Thule ignota los contornos vagos
y al Reino entré que extiende sus confines
fuera del Tiempo y fuera del Espacio.

 II

Valles sin lindes, mares sin riberas,
cavernas, bosques densos y titánicos,
montañas que a los cielos desafían
y hunden la base en insondables lagos,
en lagos insondables siempre mudos
de misteriosos bordes escarpados,
gélidos lagos, cuyas muertas aguas
un Cielo copian tétrico y extraño.

III

Orillas de esos lagos que reflejan
siempre un Cielo fatídico y huraño
cerca de aquellos bosques gigantescos,
enfrente de esos negros océanos,
al pie de aquellos montes formidables,
de esas cavernas en los hondos antros,
vense a veces fantasmas silenciosos
que pasan a lo lejos sollozando,
fúnebres y dolientes... ¡son aquellos
amigos que por siempre nos dejaron,
caros amigos para siempre idos,
fuera del Tiempo y fuera del Espacio!

IV

Para el alma nutrida de pesares,
para el transido corazón, acaso
es el asilo de la paz suprema,
del reposo y la calma en El dorado.
Pero el viajero que azorado cruza
la región no contempla sin espantos
que a los mortales ojos sus misterios
perennemente seguirán sellados,
así lo quiere la Deidad sombría
que tiene allí su imperio incontrastado.

V

Por esa senda desolada y triste
que recorren tan sólo ángeles malos,
senda fatal donde la Diosa Noche
ha erigido su trono solitario,
donde la inexplorada, última Thule
esfuma en sombras sus contornos vagos,
con el alma abrumada de pesares,
transido el corazón, he paseado...
¡He paseado en pos de los que huyeron
fuera del Tiempo y fuera del Espacio!


* Thule: (del griego: Θούλη, Thoúlē o Θύλη Týlē) también identificado como Tile, Thula, Thila, o Thyïlea es un término usado en las fuentes clásicas para referirse a un lugar, generalmente una isla, en el norte lejano...

23/5/14

Músico del Mes de Mayo: Sol Gabetta - Concierto para Cello en Fa mayor - RV411 de Antonio Vivaldi

"Preguntas" de Heinrich Heine


A la orilla del mar, del mar salvaje y nocturno,
un joven permanece en pie,
lleno en el pecho de anhelo, la cabeza de dudas,
y con los labios de melancolía dice a las olas:

"Oh, desveladme el misterio de la vida, ese tormento tan antiguo
al que ya tantas cabezas dieron vueltas,
cabezas con gorros jeroglíficos,
cabezas con turbantes, con birretes negros,
cabezas con peluca y otros miles
de pobres cabezas de hombres, bañadas en sudor...
Decidme, ¿Qué significa el hombre?
¿De dónde vino? ¿A dónde va?
¿Quién vive allá arriba en las estrellas?"

Las estrellas murmuran su eterno murmullo,
el viento sopla, huyen las nubes,
brillan las estrellas, distantes y frías
y un necio espera respuesta.

HEINE, H. "Cuadros de Viaje"

La adoración a la "mujer-ideal" en la Obra de Bruno Shulz

La teoría de la antinomia de los sexos formulada por Przybyszewski, siguiendo a Schopenhauer, era el mito contemporáneo con un significado particular para el artista, el concepto de mujer demoníaca que destruye al hombre en nombre de la preservación de la continuidad de la especie humana. Reflejado en un espejo deformante, parafraseado, el topos de la mujer satánica se convirtió en el leitmotiv de la oeuvre gráfica y de los dibujos de Schulz. "El libro idólatra" está dedicado a una re-interpretación particular de la trama modernista de la femme fatale. El "libro idólatra" es una serie de más de veinte grabados que presentan diferentes variantes del motivo del homenaje al ídolo de la mujer que un hombre convertido en enano le rinde en su humillación. Se creó durante los años 1920-21, e incluyó en forma embrionaria las ideas y tramas que Schulz desarrollaría años más tarde en la presentación onírica de los cuentos con un simbolismo de múltiples planos. En la década de 1930 multiplicó las escenas de adoración y de rituales sado-masoquistas, y siguió analizando de manera obsesiva la oposición entre masculinidad y feminidad con el fin de identificarla en sus reflexiones filosóficas con la antinomia del intelecto y la materia que rige en una dimensión ontológica universal. (...) La simbiosis de la realidad cotidiana y trivial con los arquetipos que renacen en los cuadros de los maestros antiguos, tan típica de la prosa de Schulz, aparece también en la serie de dibujos realizados por el artista en los años treinta, en los que retoma el motivo crucial de El libro idólatra —la adoración a la mujer-ideal–. La estilística de esos trabajos se vio simplificada; la complicación interna de la composición, típica de El libro idólatra, la línea precisa que describe las formas y el denso plumeado para construir los fondos oscuros y un modelado de valores de contraste, dieron paso a contornos fuertemente marcados que definen de forma espontánea las formas y el sombreado esquemático, paralelo, que rellena las superficies de los objetos y de los fondos. Al mismo tiempo, retomó el esquema de composición de las representaciones de Venus y Danae de Tiziano. La «diosa» adorada humildemente por los hombres muestra aquí su rigidez de muñeca, ofreciendo a veces una expresión grotesca, al igual que en las imágenes de la señorita Kuziw. En algunos dibujos desaparece la figura deforme del idólatra; permanece en cambio el atributo principal de la mujer-ídolo: un amplio lecho cubierto de almohadas. Ese lecho (alguna vez presentado con un ornamento barroco) se encuentra en el interior de un dormitorio que un alféizar y, a veces, unas cortinas de un baldaquín invisible tratado de manera convencional, separan de una ventana agigantada. La ventana está trazada de forma fragmentaria con una vista de Drohobycz al fondo. No obstante, esta división del espacio desaparece gradualmente y el lecho –de forma irracional– se sitúa directamente en un paisaje lleno de edificaciones marcadas en forma de bocetos y simplificadas de tal manera que parecen una escenografía teatral.

fuente: Poliwka, Monika - "El país tenebroso de Bruno Shultz". Ed. Círculo de Bellas Artes , Madrid. 2007

Obra: "Susana y los viejos" 

Observe como se repite en las imágenes una característica de adoración fetichista a las piernas y pies de las damas adoradas por los hombres figurados en la imagen; Además, llaman la atención las expresiones faciales de los adoradores y la indiferencia aportada por la idolatrada.


En éstas dos ultimas imágenes vemos ya a una mujer dominante, portadora de un látigo, interesada en la manipulación sádica de sus adoradores con visibles rasgos de sumisión y adoración:


Obra: "Bestia"