18/12/14

Sábato: "Y no debés escribir una sola línea que no sea sobre la obsesión que te acosa..."

Que no seas capaz, como me decís, de escribir sobre "cualquier tema" es buen indicio, no un motivo de desaliento. No creas en los que escriben sobre cualquier cosa. Las obsesiones tienen sus raíces muy profundas y cuanto más profundas menos numerosas son. Y la más profunda de todas es quizá la más oscura pero también la única y todapoderosa raíz de las demás, la que reaparece a lo largo de todas las obras de un creador verdadero; porque no estoy hablando de los fabricantes de historias, de los "fecundos" fabricantes de teleteatros o de best-sellers a medida, esas prostitutas del arte.
Ellos sí pueden elegír el tema. Cuando se escribe en serio, es al revés: es el tema que lo elige a uno. Y no debés escribir una sola línea que no sea sobre la obsesión que te acosa, que te persigue desde las más enigmáticas regiones, a veces durante años. Resistí, esperá, poné a prueba esta tentación; no vaya a ser una tentación de la facilidad, la más peligrosa de todas las que deberás rechazar. Un pintor tiene lo que se llama "facilidad" para pintar como un escritor para escribir.
Cuidado conceder. Escribí cuando no soportés más, cuando comprendas que te podés volver loco. Y entonces volvé a escribir "lo mismo", quiero decir volvé a indagar, por otro camino, con recursos más poderosos, con mayor experiencia y desesperación, en lo mismo de siempre. Porque, como decía Proust, la obra de arte es un amor desdichado que fatalmente presagia otros.

Ernesto Sábato - Fragamento de "Querido y remoto muchacho" Ed. Losada. 1998

Griselda Gambaro - Fragmento de "Escritos inocentes"

Lo signos de la vejez son cuatro. Los primeros: las canas, la pérdida de los dientes, la fatiga. Estos tres podrían superarse, salvo cuando se revela el cuarto: los seres y las cosas nos miran y nosotros no devolvemos la mirada.
Tengo miedo de que el pensamiento me quede flojo y vacío como una media, torcido como un contrahecho, inexistente como una pierna amputada, repugnante como la baba en la sonrisa de un necio.
Lo que me sucede es que no creo. 
No creo que los aviones vuelen, que los autos de alquiler lleguen a dónde debo dirigirme, que la gente que debe esperarme en un país extraño, me espere. Nunca creo que las calles me conduzcan al lugar preciso que indica el mapa; no creo en el tiempo, que se vuelve fugaz y hasta arbitrario cuando debo cumplir una cita a la que siempre llego antes.

Griselda Gambaro "Escritos Inocentes" Ed Norma. Buenos Aires,1999.

16/12/14

Waters, Cerati y Aznar

Encuentro en New York: Roger Waters, Gustavo Cerati y Pedro Aznar
foto: Cosme de Oliveira

Músicos del mes: Pedro Aznar y Abel Pintos - "A primera vista"


Poema "Alba" de Samuel Beckett

Antes de que amanezca aquí estarás,
y Dante y el Logos y todos los estratos y misterios
y la luna marcada,
allende el blanco plano de la música
que establezcas aquí antes del alba.

Solemne suave seda cantarina
inclínate hacia el negro firmamento de areca
lluvia sobre bambúes flor de humo,
callejuela de sauces

Quienes aunque te inclines con dedos compasivos
para abonar el polvo
en nada aumentarán tu generosidad
cuya belleza ante mí será como un sudario
informe de sí misma que se extiende sobre la tempestad de los emblemas
de modo que no hay sol ni hay revelaciones
ni víctima tampoco
yo solamente y el sudario luego
y un bulto muerto ya.

Samuel Beckett
Poeta, novelista y crítico irlandés, Premio Nobel de Literatura, año 1969