21/12/15

Harté


Ya me harté de esas rubias
que te taconean el alma.
De la insensatez de éstos tiempos,
De la incoherencia ajena.

De que te arrojen al olvido,
De que ceguen la conciencia
De que encima te mientan...
Ya me harté de tus divinos cielos.

De que se escapen por tirantes,
De que te consuman la alegría
y de que encima te expriman,
lo único que llevamos de bueno.

De que cansen voluntades,
de que escupan tus proyectos,
y de que enciman te roben...
lo poco que pudistes robarles.

De que nos asfixien el aire,
de que nos muelan a palos,
de que además te juzguen
si sos bueno..., si sos malo.

De que pidan tu castigo,
que no les importe matarte.
De que encima te persigan...
Ya me harté de tanto hartarme.
Pablo Ismael Atadía. (1999)


28/8/15

Poema: "Sin embargo me muevo" de Pablo Neruda


De cuando en cuando soy feliz!,
opiné delante de un sabio
que me examinó sin pasión
y me demostró mis errores.

Tal vez no había salvación
para mis dientes averiados,
uno por uno se extraviaron
los pelos de mi cabellera:
mejor era no discutir
sobre mi tráquea cavernosa:
en cuanto al cauce coronario
estaba lleno de advertencias
como el hígado tenebroso
que no me servia de escudo
o este riñón conspirativo.
Y con mi próstata melancólica
y los caprichos de mi uretra
me conducían sin apuro
a un analítico final.

Mirando frente a frente al sabio
sin decidirme a sucumbir
le mostré que podía ver,
palpar, oír y padecer
en otra ocasión favorable.
Y que me dejara el placer
de ser amado y de querer:
me buscaría algún amor
por un mes o por una semana
o por un penúltimo día.

El hombre sabio y desdeñoso
me miró con la indiferencia
de los camellos por la luna
y decidió orgullosamente
olvidarse de mi organismo.

Desde entonces no estoy seguro
de si yo debo obedecer
a su decreto de morirme
o si debo sentirme bien
como mi cuerpo me aconseja.

Y en esta duda yo no sé
si dedicarme a meditar
o alimentarme de claveles.

31/7/15

"A la puta que se llevó mis poemas" - por Charles Bukowski


Algunos dicen que debemos eliminar del poema los remordimientos personales, permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡Por Dios!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?
Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones
borrachos y enfermos en el rincón.
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,
pero no mis poemas.

No soy Shakespeare,
pero puede ser que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros.
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
"...veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía"